Carta de una maestra

Queridos chicos, queridos compañeros, queridos padres:

Hoy es un día muy especial para nosotros. Un día de reflexión honda porque recordamos una fecha muy triste para todos. Treinta años atrás, el 24 de marzo de 1976, cuando muchos de nosotros éramos chicos, ocurrió algo que cambió el curso de la historia: empezó a gobernar el país un “gobierno de facto”. Nosotros no entendíamos qué quería decir esa frase rara… ”gobierno de facto”. Entonces preguntamos, averiguamos, buscamos en el diccionario. Gobierno de facto significa “gobierno de hecho”, significa DICTADURA”.

Es un momento de la historia en el que un grupo (por ejemplo, los militares) se instala en el poder para establecer un gobierno que nadie eligió. Como nadie los eligió, la única forma que encuentran para que todos les hagan caso es a través del miedo y la violencia.

¡Cuánto miedo y cuánta muerte tuvieron que instalar para poder mandar a todo un país¡

Y este miedo no era el miedo de los cuentos, era un miedo de verdad.

Miedo a perder los amigos, miedo a decir lo que se pensaba.

Así, muchas personas luchadoras fueron secuestradas, encarceladas, desaparecidas, para establecer un gobierno de pocos que enriqueció a los seguidores de la dictadura y empobreció a los trabajadores.

Pero no todo fue silencio. Como siempre pasa, las mamás no se quedaron calladas. Así fue que las madres y los familiares de los secuestrados y de los desaparecidos empezaron a preguntar por sus hijos. No se dieron por vencidos. Salieron a la calle venciendo su temor.

Ellos nos enseñaron lo hermosas que son algunas palabras cuando se vuelven hechos: la palabra solidaridad, la palabra justicia, la palabra esperanza.

Las mamás y sus hijos desaparecidos nos enseñaron qué significa utopía, porque entendimos que solamente juntándonos podremos cambiar este presente injusto por un tiempo mejor, donde no falte el trabajo, donde las escuelas ayuden a pensar y a construir un futuro compartido.

Hoy los trabajadores que luchamos por vivir mejor y por que se respeten los derechos que nos corresponden somos herederos de esas causas que la dictadura intentó silenciar. Allí donde una movilización muestra sus banderas, donde la protesta social conmueve, se está tomando la posta de esos motivos que los poderosos intentan acallar a veces con mentiras , y otras a sangre y fuego.

Los que enfrentaron a la dictadura nos enseñaron a ser curiosos, a preguntar, a resistir aquello que sea injusto, a no callarnos la boca cuando estamos seguros de nuestra razón.

Por eso , invitamos a todos los chicos y también a los grandes a preguntar y a conversar: mamá , papá, cuéntenme ¿qué pasó el 24 de marzo de 1976? ¿Qué significa hoy esta fecha?

Recuerdos de una maestra que en 1976 tenía 11 años

Escribe un comentario