Un legendario dirigente de los trabajadores gráficos Raimundo Ongaro, que conoció momentos de auténtico liderazgo y esplendor en los años ’60 y ‘70, solía usar una potente metáfora -la de la sangre humana- como argumento para reclamar el piso salarial.
“¿Cuántos litros de sangre tiene nuestro cuerpo?”, decía Ongaro. Y se respondía: “Un varón de 80 kilogramos de peso tiene 6,8 litros”. “Entonces -exclamaba- ¡no son ni 6,2 ni 6,4: son 6,8 litros!”
“¿Y por qué esta empresa no nos quiere pagar el salario básico que todos necesitamos para vivir? ¿O acaso el ser humano trabajador tiene menos sangre en el cuerpo que el ser humano empresario?”, remataba.
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bueno espero que sigan asi muy bien ok osea OSEA