Reproducimos unos párrafos de este excelente artículo publicado por la agencia periodística La Vaca que nos recuerda la realidad de muchas de las escuelas rosarinas.
El colegio Mariano Acosta tuvo que permanecer cerrado durante dos semanas, con sus 1800 alumnos sin poder entrar al edificio construido en 1889, donde se desplomó un techo de lo que se suponían eran obras de mejoramiento recién terminadas. Esto confirmó una sospecha que merodeaba el barrio de Balvanera y que lavaca viene reflejando desde hace más de dos años: más que el deterioro edilicio, el peligro eran las refacciones.
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